Recuerdo

Toma asiento – me indica – en este momento pueden pasar muchas cosas, pero lo más importante es que quizá logres escuchar todo eso que no te permites oír.

Ahora, comienza – su voz suena amable –. Frente a mi puedo ver 5 personas de diferentes edades, no logro ver del todo claro quizá es que como en muchas ocasiones he olvidado ponerme mis lentes o quizá se deba a la poca iluminación en el lugar.

Lo que sí sé con certeza es que todas me miran a mi, puedo sentir el peso de una mirada fija, y aunque quisiera darme la vuelta y salir de aquí, me detiene una voz que no deja de repetir -NECESITAS ESTO -.

Recuerdo una niña muy alegre, siempre con preguntas por hacer y buscando respuestas por doquier. Una niña que podía pasar horas y horas pegada a sus patines e imaginando un sinfín de escenarios donde podía vivir aventuras deslizándose con rapidez. Una niña que soñaba con enseñarle a muchos más esas cosas que cada día iba aprendiendo.

Recuerdo una chica que pensaba que lo mejor de la vida era escuchar las bicicletas de sus amigos acercándose a su casa, amigos con los que pasaba momentos divertidos. A veces se preguntaba por qué eran sus amigos, si ella era tan seria y ellos parecían estar llenos de pirotecnia que estallaba en comentarios graciosos e ideas algo locas. Pero nada importaba, ellos parecían disfrutar pasar tiempo en su compañía y ella amaba en verdad verlos cada día.

Recuerdo a alguien con 16 años, para quien la vida se disfrutaba lento, largas caminatas de la escuela a casa acompañadas de pláticas de adolescentes que intentan encontrar su lugar en la vida. En realidad, nada le preocupaba, más bien todo le emocionaba, esperaba con ansias la llegada del futuro.

Recuerdo a alguien que amaba, disfrutaba, anhelaba… ir de campamento, caminar por el césped descalza, dormir arrullada por los grillos, conocer gente igual que ella, emocionada por cada actividad, por cada palabra, por cada momento lejos del día a día.

Recuerdo a alguien de 17 años que se aventuro en la búsqueda de un camino y encontró diversas visiones de la vida que le hicieron darse cuenta que todos somos tan diferentes que le damos matices a la vida. Alguien que pensaba conocer la palabra amistad, aunque años después entendió que hay personas que no se quedan para siempre.

Recuerdo una chica de 21 años que comenzaba a abrir sus alas en busca de su lugar en este mundo, quizá por ello llego a diferentes sitios y en todos ellos encontró diferentes historias que la hicieron reflexionar.

Recuerdo a alguien que se creyó enamorada, que se encontró por primera vez soñando con lo que “todos sueñan” y se veía como en una película de princesas con un final feliz.

Recuero a alguien que con 23 años sentía que estaba volviendo a comenzar y que quizá se atrasaría en esta vida, pero aun así no podía con la emoción de saber que lograría entrar en el mundo con el que siempre había soñado – la imagen en movimiento -.

Recuerdo a alguien que se enamoro de nuevo, aun cuando había prometido no hacerlo y concentrarse en lo que quería hacer, pero ahí estaba soñando de nuevo, solo que esta vez era diferente. No buscaba un final de “vivieron felices para siempre”, buscaba compañía, sonrisas compartidas, momentos para recordar y alguien con quien vivir, pero NO PASO. Sí, encontró buenos recuerdos, aunque también tragos amargos, que la hicieron ver que en cosas del amor es mejor no esperar más, cuando desde un inicio se te ha dicho que no lo hay.

Recuerdo a alguien que comenzó a buscar un lugar, un camino, UNA VIDA… -Guardo silencio, no sé qué decir, no sé qué más sigue…

¿Y después de eso? ¿Qué esperas recordar al avanzar? – escucho e intento pensar ¿qué espero? ¿qué quiero?

Espero recordar a alguien que lucho, que soñó y que no olvidó a donde quería llegar, quizá recordaré a alguien que se perdía a momentos que no sabia que paso dar, eso es normal, pero quiero recordar a alguien que encontró el valor de caminar, de avanzar, de TOMAR LA VIDA y dirigirla a donde ella quiere.

Levanto la mirada y vuelvo a concentrarme en quienes están a mi alrededor, esas personas que en un inicio no las veía tan definidas, logro comprender que son a quienes yo recuerdo, quienes me acompañan. Aun así, hay más figuras, unas que por más que intento no logro reconocer, supongo que tendré que buscar darles forma, pero no cualquier forma sino aquella que yo quiero que tengan, lo que quiero que sean, lo que quiero encontrarme cuando me permita recordar y recorrer lo que ha pasado.

Un comentario sobre “Recuerdo

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: